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Oliva López Arellano, titular de Salud de la Ciudad de México, dijo que se cuenta con protocolos para intervenir de forma selectiva.

A una semana del regreso a clases presenciales, Oliva López Arellano, secretaria de Salud de la Ciudad de México, dijo que la estrategia no será cerrar aquellas escuelas donde se detecten casos positivos de COVID-19, sino realizar intervenciones selectivas.

“Tenemos transmisión comunitaria, entonces no es una lógica de cerrar la escuela, es la lógica de trabajar como se trabaja en los albergues, en los asilos, en todos los espacios que tienen personas que conviven estrechamente”, dijo la funcionaria local.

“Se hace una intervención selectiva a las áreas que fueron afectadas, puede ser un salón, dos salones, en esa lógica es que se estará trabajando”, agregó.

López Arellano detalló la Autoridad Educativa Federal de la Ciudad de México (AEFCM) será quien tenga la última palabra sobre el cierre o apertura de escuelas, mientras el Gobierno local apoyará en lo que se requiera.

La secretaria sostuvo que aún se valora la aplicación de pruebas aleatorias en alumnos y maestros dentro de las escuelas. No obstante, puntualizó ya se cuentan con los quioscos de pruebas COVID-19 abiertos a la población y se han aplicado alrededor de 3.4 millones de pruebas en la capital.

La funcionaria indicó que ya se cuenta con un protocolo de atención en el que se realiza un reporte epidemiológico y de inmediato acude una brigada de la Jurisdicción Sanitaria a la escuela donde se detectaron contagios.

“Se traslada una brigada, se hace el cerco epidemiológico, la valoración. En caso de requerir muestras, se canalice a los centros de salud donde se toman muestras y se hace este mecanismo”, señaló.

Entonces –añadió– se realiza la investigación de contactos directos con las personas contagiadas y se procede a su aislamiento inmediato.

 

Fuente: Expansión Política

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