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Empujada por el desempleo que profundizó la pandemia, la diseñadora Lourdes O. comenzó a vender algunos productos en línea.

No obstante, los ingresos que obtiene son insuficientes para compensar la falta de empleo.

Esperanzada, piensa que en los próximos meses podría encontrar un trabajo en una empresa con un salario fijo y seguridad social.

“Si no es un empleo con seguro social y alguna prestación, qué caso tiene regresar a trabajar, mejor espero a que se tengan otras condiciones”, dijo.

El de Lourdes es uno de los muchos casos que se han vivido a raíz de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al Covid-19 como pandemia.

Incluso, los estragos en la economía no se han terminado de contabilizar debido a que algunas medidas de confinamiento y restricciones de movilidad aún están vigentes.

Durante este año, el sector laboral ha sido uno de los más afectados tanto a nivel global como local, pues no se tenía precedente de una situación similar.

Y es que en esta crisis, el empleo formal no amortiguó el golpe económico, ya que además la pandemia obligó a muchos a quedarse en casa.

El año pasado se perdieron 676 mil 598 empleos formales, según registros de asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y aunque se recuperaran en los próximos meses serían insuficientes para mejorar el mercado laboral.

La economía todavía tiene un déficit de creación entre 1.5 millones y 2 millones de plazas formales, de acuerdo con datos de crecimiento de la Población Económicamente Activa del Inegi.

Los grupos más afectados han sido mujeres jóvenes, adultos mayores y personas con bajos niveles educativos.

A nivel sectorial el daño fue generalizado, debido a que el PIB cayó 8.46 por ciento el año pasado.

El único sector que presentó mayor actividad respecto al año previo fue el agropecuario, con un alza de 1.96 por ciento.

Haberlo considerado como una actividad esencial desde el inicio de las medidas de restricción ayudó a que no suspendiera operaciones.

Las actividades secundarias fueron las más afectadas, con una baja de 10.20 por ciento.

Todos los sectores de la actividad industrial sucumbieron ante los efectos de la pandemia de coronavirus.

El sector de la construcción fue el más afectado, pese a algunas obras gubernamentales. Este es de alta relevancia en la economía, debido al efecto multiplicador que suele tener en otros sectores directos e indirectos.

La disminución en la actividad de la construcción durante este periodo se ha visto reflejada en la vivienda.

EY, firma de servicios de consultoría, indicó que el impacto financiero para las pequeñas y medianas empresas ha sido notable, ya que 95 por ciento reporta haber perdido ingresos por las medidas de distanciamiento social, mientras que 50 por ciento cerró operaciones por completo por lo que la asistencia financiera será de vital importancia para superar la pandemia.

FUENTE: REFORMA.COM

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